
Mejor conocida como una de las conejitas de la Mansión Playboy, la playmate acaba de atar el nudo con Hank Baskett. Y para ello, su adorado Hugh Hefner hecho la casa por la ventana y la Mansión Playboy se convirtió en un palacio de ensueño diferente para darle cabida a la boda de la rubia y el jugador de futbol americano.
Kendra lució un hermoso vestido de raso con una falda digna de una princesa de cuentos de hadas.
A diferencia de lo que teníamos pensado, la ex conejita no mostró extravagancias en el vestido que ella misma ayudó a diseñar, el cual fue acompañado con joyas de Michael Barin cotizadas en unos 80,000 euros.



